lunes, 20 de noviembre de 2017

La Llegada

La Llegada.


La abrumadora llegada a la inversión cuantitativa.




Estábamos en un grupo de whatsapp el otro día discutiendo sobre estadísticas y mostrando estrategias cuando alguien comento que estaba empezando a entender algunas cosas, “como si hubiera desbloqueado un challenge”. A mí no se me ocurrió una mejor metáfora que compararlo con Neo, cuando empieza a creer.

Coincidía también con que unos días antes, en la fantástica “Kedada de X-trader”, un chico que llevaba poco tiempo en esto nos preguntó “¿vosotros, cómo empezaríais?

Todo esto me ha hecho recordar como empecé. Y no me refiero a la bolsa, que es otra historia, si no como empecé en el mundo de la inversión cuantitativa, trading algorítmico, sistemas, etc.

Recuerdo ir a Robotrader y tomar notas como un loco. Verme los videos una y otra vez. Leer y leer artículos por todas partes. He de admitir, que sin enterarme de mucho.

Recuerdo los primeros cursos. Recibí tanta información que incluso me estresé. Ahora comento de broma que sufrí síndrome de Stendhal. Pero la realidad es que hasta lo llegué a pasar un poco mal, porque tenía la sensación de que cuanto más me contaban, más lejos estaba para poder alcanzarlo.

Por eso me di cuenta que tenía que escribir un artículo sobre los orígenes, para contar de primera mano la importancia que tiene la paciencia y la tranquilidad, y que no hay que obsesionarse con el destino, si no con ir caminando y no detenerse.

“El síndrome de Stendhal es una enfermedad psicosomática que causa un elevado ritmo cardíaco, vértigo, confusión, temblor, palpitaciones, depresiones e incluso alucinaciones cuando el individuo es expuesto a obras de arte.”

Y es que la llegada al mundo cuantitativo es fascinante, y terriblemente abrumadora. Dejas atrás una serie de carencias inherentes a la inversión discrecional, sobre todo la más importante: Esta estrategia que en mi cabeza tiene todo el sentido del mundo, ¿funcionará llevada a mercado? Pues el trading algorítmico te dice si sí o si no. Te dice cuánto ha funcionado, y como habría funcionado mejor. Fascinante. Excepcional. Perfecto.

Empiezas a imaginar. Que no está mal en absoluto. Pero imaginas demasiado deprisa. Te ves diseñando sistemas y teniéndolos operando para ti. Muchos, muchísimos sistemas. Crees que conoces todas las posibilidades, quieres aplicar la mejor gestión monetaria posible. Sabes que puedes operar con tus algoritmos cientos de activos mientras tú te dedicas a otra cosa: leer, correr, hablar, salir, trabajar o incluso dormir.

No vas desencaminado. Se puede. Pero como todo en la vida tiene un pero. Este tipo de inversión tiene su potencia en el estudio cuantitativo de los sistemas y sus resultados. Si, tiene la ventaja de que el código se enchufa y se convierte en automático. Pero no todos los sistemas están disponibles para ti por diversos motivos: falta de conocimiento, falta de productos, falta de plataforma, falta de tiempo y por supuesto, falta de capital.

Este pequeño mundo es gigante, y el universo de sistemas posibles va desde sistemas en velas de 1 minuto (o menos) en Forex, hasta sistemas rotacionales anuales de carteras de acciones. Cada sistema tiene una serie características. Por ejemplo necesidades distintas de capital: una cartera de 30 acciones requiere mucho más capital que una operación en el EURUSD mini.

Diferentes formas de introducir las órdenes, ya que hay sistemas que puedes meter la orden un día y que salte al día siguiente en la apertura y otros que las órdenes tienen que ser introducidas de inmediato cuando se cumplen una serie de condiciones.

Según qué sistemas necesitarás operar con una data u otra. Esto va bastante ligado con la plataforma. Pero también con los tipos de sistemas. A mí que me gustan las carteras rotacionales basadas en datos fundamentales necesito un tipo de data distinta, donde solo necesito cierres a fin de día pero a cambio necesito una serie de valores añadidos no derivados del precio, sin sesgo de filtraciones a futuro ni sesgo de supervivencia.

Yo me he encontrado diseñando sistemas que, al menos de momento, no iba a poder operar. ¿Tiene sentido? No mucho. Creo que es mejor saber que puedes y no puedes operar a día de hoy y tener un plan para poder operar más cosas el día de mañana. Por eso quería hacer cuanto antes, un repaso a todas las cosas a tener en cuenta a la hora de aterrizar en el mundo del análisis cuantitativo y sistemas automáticos. De esta manera podremos detectar carencias y ver rápidamente que está a nuestro alcance, que no lo está, por qué no lo está y cuando podría estarlo.




El primer punto, el más limitante y el más preocupante de todos es el capital. Digo que es el más preocupante porque es el que (en general) no tiene una solución inmediata. Y por inmediata me refiero a 6 meses. En 6 meses puedes solucionar muchas cosas, pero (en general) no puedes solucionar una falta importante de capital.

El capital es importante, lo primero de todo, porque es la materia prima, es lo que necesitamos para operar. Siempre que realizamos una operación estamos poniendo capital encima de la mesa, o bien comprando acciones, o como garantía de los futuros, pero siempre capital de por medio. Por tanto sin capital no operamos. Y esto es importante resaltarlo. Sin capital, no operamos. Preservar el capital es un aspecto muy importante para poder generar más capital a través de nuestros sistemas. Poder operar un producto porque tengamos suficientes garantías no significa que podamos operarlo de verdad, ya que un drawdown elevado nos despluma la cuenta y nos deja sin capital y por tanto sin operar.

Pero el capital no sólo supone un límite en cuanto al drawdown posible a asumir y a las garantías o precio de los activos que necesitamos para operar. También hay un límite en el tema de las comisiones. Esto sólo afecta a según qué activos vayamos a operar. Si estamos operando una cartera de acciones con rotaciones frecuentes, cada rotación supondrá una comisión elevada que según del capital que tengas asignado a cada paquete de acciones puede comerse literalmente las ganancias. Por tanto, tu capital disponible te limitará en cuando a qué puedes operar.

Claro está, que las comisiones dependen del bróker. Y aquí de nuevo entra el capital. Porque además los brokers piden un capital mínimo para abrir cuentas. Otra limitación.




Y es que el bróker limita tú operativa. No puedes operar el producto que quieras con cualquier bróker. Cada bróker tiene una lista de productos, con comisiones diferentes, y las plataformas con las que puedes operar en cada bróker también son un factor a tener en cuenta. Así que nuevamente el capital limita tu operativa a través del bróker. Y a su vez, el bróker determina la operativa que puedas llevar a cabo a través de las comisiones, productos y plataformas disponibles.

Y aquí llega un nuevo factor: las plataformas. Operar sistemas automáticos y hacer análisis cuantitativo requiere tener una serie de plataformas que pueden llegar a costar bastante dinero, o pueden estar sujetas a una serie de brokers que requieren operar con ellos. Además, necesitas tener un servidor con la plataforma encendida operando. Más capital. Más limitaciones. Aunque ya se empiezan a ver soluciones en la nube, que te ahorran ese gasto, y posibles disgustos por caídas inesperadas del servidor.

Como por ejemplo Visual Chart, que te permite diseñar los sistemas, optimizarlos y operarlos todo desde la nube. Para que no tengas que preocuparte por los servidores. Además, tampoco tendrás que preocuparte por la conexión al bróker y de que las órdenes lleguen bien, puesto que plataforma y bróker van de la mano.

Si quieres más información, déjame un mensaje en el formulario de contacto y estaré encantado de contarte todos los detalles.

Otro tema a tener muy en cuenta para decidir que sistemas tienes capacidad de diseñar y operar es el conocimiento. Este factor es solucionable. Si no conoces una plataforma, la aprendes. Si no sabes programar en un lenguaje, lo aprendes. Si no sabes programar, no te vengas abajo. Sí, es algo necesario. Pero aprendes. No tienes que ser desarrollador senior con 13 años de experiencia en aplicaciones web y 7 desarrollando códigos de encriptación militar para poder desarrollar sistemas de trading automáticos. Te costará, pero se puede. Me da igual tu carrera, tu edad, o que creas que no puedes. Créeme, aprender siempre se puede.




Y para terminar… El tiempo. ¡Tachán! El tiempo es de los factores más limitantes. Si creías que podrías operar futuros intradía mientras dormías, estabas parcialmente equivocado. Por poder puedes, pero entonces corres el riesgo de que te salga mal algo en la operativa y no estés para vigilarlo. Si, puedes usar tu móvil conectado al servidor. Pero habrá ocasiones donde no esté disponible, o simplemente duermas. Hay que adaptar el trading a tu vida, y no tu vida al trading. Así que opera sistemas que encajen bien en tu ritmo de vida y que puedas controlar. Esto es fundamental. A lo mejor tus sistemas cuantitativos son rotacionales en semanal, o a lo mejor en mensual, o a lo mejor realmente tu vida te permite hacer operativa intradiaria. Sea lo que sea está bien. Pero no pierdas el control de tus operaciones por no tener tiempo.




Espero no haberte roto el sueño si acabas de llegar. Sólo quiero ayudarte a aprovechar tu tiempo y que no divagues por este pequeño gran mundo sin saber muy bien que vas a encontrarte ni que tienes que buscar.

En resumen, tu operativa se ve determinada y limitada por:

1. Capital

Limita los activos que puedes operar. El dinero que hay que poner encima de la mesa para operar cada activo es variable. Además limitará el tipo de operativa que puedas hacer debido a las mayores pérdidas que pueda asumir tu cartera. También limitará la cantidad de sistemas simultáneos que puedas operar. Otro aspecto que limita el capital son los brokers donde realizar tus operaciones.

2. Brokers

Los brokers que operes dependerán del capital que tengan y determinaran las comisiones que pagues y los productos donde operar. Depende del bróker con el que estés operando también tendrás que variar la plataforma.

3. Plataforma

Hay plataformas de pago y gratis. Dependiendo del bróker podrás usar unas u otras. Muchos brokers lowcost ni siquiera tienen una plataforma automatizable, por lo que las operaciones tendrán que ser introducidas de forma manual. Cada plataforma tiene su capacidad y su curva de aprendizaje, y que tendrás que conocerla bien para operar con cada una de ellas.


4. Conocimiento

No operes nada que no sepas que está bien y menos aún que no sepas como funciona exactamente. Si no, no podrás tener el control sobre tus operaciones.

Si algo no lo sabes, apréndelo. Todo se puede aprender. Aquí no hay excusas. Es cuestión de esfuerzo y Tiempo.

     5. Tiempo.

Adapta el trading a tu vida y no tu vida al trading. Lo que no puedas controlar, evítalo. Ahorrarás en estrés, pero sobre todo, ahorrarás en capital.


Y… ¿ahora qué?

Ahora párate y analiza desde que punto de partida sales. Estudia qué capital tienes disponible y por lo tanto que bróker y plataformas tienes accesibles. Mira qué tipo de productos puedes operar y cuál es tu situación diaria para introducir sistemas automáticos en ellas.

Esto te dará como resultado una serie de sistemas que podrás operar que vienen básicamente por el marco temporal y los productos. Si no conoces la plataforma necesaria, estúdiala. Si no sabes cómo diseñar sistemas rentables en esos productos, fórmate y aprende.


Si estás pensando en formarte en sistemas, Raúl y Jesús llevan años enseñando como diseñar y programar sistemas de trading algorítmicos.

Yo además, imparto formación en Quantitative Value, inversión cuantitativa de largo plazo, para inversores más tranquilos.

El Instituto Financiero Esfera Capital cuenta además con Rafael y Sergio que imparten cursos sobre inversión y fondos muy bueno.

Si quieres más información, ¡déjame tu contacto!


Pero ante todo ten calma y paciencia. Roma no se construyó en un día, y las personas a las que quieres imitar llevan años estudiando y desarrollando sistemas, pero sobre todo aprendiendo. No conozco a ni un inversor cuantitativo que no esté continuamente aprendiendo y estudiando cosas nuevas.

Y tú, ¿cómo fueron tus inicios en el mundo cuantitativo? Cuéntanoslo con un comentario y hagamos los comienzos más fáciles para todos los recién llegados.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Última Entrada Publicada

Un Modelo de Inversión Multifactor para Batir al Mercado

Un Modelo de Inversión Multifactor para Batir al Mercado Hace poco he tenido la suerte de que me publicaran un artículo en la revist...